Historia de Rokugan

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Historia de Rokugan

Mensaje  Gueko Scarlet el Vie Mar 12, 2010 8:04 pm

Historia de Rokugan

El Inicio del Mundo

¿Ves el círculo que he dibujado, niño? ¿Dónde está su principio? ¿Dónde está su final? Por
supuesto, no puedes responder, porque no hay respuesta para esa pregunta. Ha de haber un principio
y un final, pero aquí no hay ninguno. Igual que el círculo, esta historia no tiene principio ni final.
Antes de este mundo había otro. Después habrá otro, y nuestras almas caerán en aquel, llevadas por
el peso de nuestras grandes y pequeñas hazañas. Ése es el camino de las cosas, niño, un camino que
debes aprender. Sólo conociéndolo hallarás la paz en este mundo de tristezas.

El inicio de este universo, como ha sido con todos, empieza en la nada. La nada estaba sola, en el
vacío, y así fue durante incontables años. Entonces, sin previo aviso, la Nada se dio cuenta de que
estaba sola, y lo lamentó. Así se creó un tercio del mundo. Luego, la Nada se dio cuenta de que
deseaba un compañero. Así se creó otro tercio. Finalmente la Nada se dio cuenta d sus debilidades y
creó el mundo, y se arrepintió, deseando deshacer lo que había hecho. El arrepentimiento de la
Nada completó el mundo y lo hizo pleno.

Cuando la Nada habló el universo se hizo. A principio, la materia era como un huevo cuya cáscara
dura se hubiera roto y mezclado con la delicada yema. Lo delicado se separó de lo duro y ascendió
mientras el resto descendía. Ascendió aún más, pero parte de él dudó y se convirtió en el cielo y las
nubes. El resto trepó durante lo que pareció una eternidad y creó el alto Cielo. La materia dura cayó
más y más hondo, no forman do nada excepto el caos informe de una medusa. Y así fue durante
muchos, muchos años.

El Sol y la Luna

Con la creación de los Cielos vino la creación de los Tres Dioses Cuyos Nombres No Pueden .Ser
Pronunciados. Reconocieron la necesidad de dar forma a la tierra bajo ellos, y juntos crearon a un
hombre ya una mujer jóvenes para que le dieran forma y estructura. Para crear al hombre ya la
mujer usaron sus nombres, y es por eso que ya no podremos pronunciarlos nunca más.
El hombre y la mujer nacieron en el Cielo y miraron hacia abajo, hacia la tierra informe, viendo la
necesidad de darle forma. Descendieron en un arco iris y se dieron cuenta de que era como una
medusa. El hombre y la mujer se preguntaron cómo darle forma, y se dieron cuenta de que la única
forma de conseguirlo era darle nombre. Meditaron largamente sobre el nombre que darían al
mundo, y cuando estuvieron listos besaron la tierra informe y susurraron su nombre. Mientras éste
era pronunciado también lo fueron los suyos propios. La mujer se convirtió en Amateratsu, el Sol, y
el hombre se convirtió en Onnotangu, la Luna.

Juntos flotaron por el cielo y sobre la recién nombrada tierra mientras ésta tomaba forma. La tierra
se separó del mar y del suelo fértil crecieron las plantas. En los cálidos océanos los peces tomaron
sus múltiples formas. En los Cielos empezaron a crearse las Fortunas, nacidas de los sueños de las
criaturas que dormían más abajo. La Luna y el Sol giraron en torno al mundo una y otra vez hasta
que todas las criaturas escogieron su forma. Entonces descansaron y miraron la tierra. Para su
sorpresa, algunas de las criaturas empezaron a construir.

El Gran Sueño de las Naga

Estos constructores fueron llamados Naga. Eran capaces de cambiar su aspecto en muchas formas.
Practicaban el arte y la guerra igual que los hombres de hoy en día, pero en la era de las Naga no
había hombres. También adoraban a las Mil Fortunas que bailaban en las estrellas y en las montañas
cubiertas de nieve, igual que hacemos nosotros en la actualidad. Reconocían que la mayor de todas
las Fortunas era la Diosa del Sol, la que llamamos Amateratsu.
Sabían que llegaría un tiempo en que la Diosa del Sol se echaría a dormir y, por tanto, ellos
también. Pero les preocupaba poco, pues su gente se había dedicado a la contemplación silenciosa,
satisfecha con la creencia de que su civilización sobreviviría a cualquier catástrofe que pudiera
sobrevenir. Eran orgullosos e infantiles, y esa fue su perdición. El Gran Sueño llegó, pero no cuando
ellos esperaban, y cuando el Señor Luna atrapó a la Dama Sol la Era del Hombre sustituyó a la Era
de las Naga.

Hijos del Sol y la Luna

Desde el principio el Señor Luna había perseguido a la Dama Sol por todo el mundo. Un día la
atrapó, y mientras su luz se desvanecía las Naga cayeron, una por una, en un profundo sueño.
Muchos meses después Dama Sol dio a luz a nueve hijos: Hida, Doji, Togashi, Akodo, Shiba,
Bayushi, Shinjo, Fu Leng y Hantei. El Señor Luna supo que cualquier niño que llevara en sus venas
los elementos del Sol y la Luna crecería para ser mayor que él. Por ello, a pesar de las protestas de
Dama Sol, engulló a los niños uno por uno.

Dama Sol tuvo que pensar con rapidez. Mientras Señor Luna engullía al primer niño dijo, "Mi
señor, ciertamente has de estar sediento tras semejante comida", y le ofreció una taza de sake. Señor
Luna le dio las gracias y la apuró. Después de cada niño ella repitió su oferta y él la aceptó, sin
saber que en cada taza había una gota de veneno nadando en el sake. Cuando cada niño iba a parar
al estómago de Señor Luna, conforme los devoraba, se vertían incontables lágrimas de Dama Sol. A
medida que caían lejos de los Cielos hacia la Tierra se mezclaron con la materia del aire y del
viento. Finalmente, las lágrimas del Sol tocaron la Tierra, y allí donde cayeron permanecen,
silenciosas y dormidas. Pronto, Onnotangu quedó tan borracho y obnubilado que no se dio cuenta
de que ella había reemplazado al último pequeño, Hantei, por una roca. Señor Luna cayó en un
profundo sueño y, mientras dormía, Amateratsu se llevó a Hantei y lo ocultó. Dama Sol explicó a su
hijo que debía rescatar a sus hermanos y hermanas. Le entrenó en las artes del combate, preparándolo
para el momento en que su padre despertara. Se dice que pasaron muchos años, y también se dice
que pasaron muchos siglos. cuando Señor Luna despertó encontró a Dama Sol y al joven Hantei
esperándolo. La batalla que tuvo lugar fue grande; al fin, Hantei abrió el vientre de su padre y los
niños y sus entrañas cayeron a la tierra. Onnotangu intentó en el último momento aferrar a los
niños, pero sólo atrapó al pequeño Fu Leng. Hantei cortó entonces la mano de su padre, rompiendo
su presa y haciendo que Fu Leng (y la mano amputada de su padre) siguieran a sus hermanos y
hermanas en su caída. Pero mientras Fu Leng caía consiguió en el último momento aferrar a Hantei,
arrastrando a su hermano hacia abajo.

La sangre de la Luna cayó a la tierra, encontrándose con los charcos informes que las lágrimas de
Dama Sol habían creado. Allí dónde se unieron la sangre y las lágrimas se mezclaron, formándose
un hombre y una mujer de cada uno de los miles de charcos.

Fu Leng cayó lejos de sus hermanos y hermanas, en una profunda grieta en el lejano oeste.
Atrapado bajo tierra luchó por alcanzar la superficie, pero ya no era el mismo. Los muchos meses
enterrado le habían otorgado un oscuro conocimiento que envenenó su cuerpo y su mente,
corrompiéndole en una burla retorcida de lo que fuera una vez.

LOS TRES PECADOS

Los Tres Pecados cometidos por la Nada son lo que formulan la fundación básica de las creencias
de Rokugan. Los tres pecados (miedo, deseo y arrepentimiento) envenenan la mente y le impiden
actuar con seguridad. Cuando los tres pecados se dibujan en los templos proporcionan cuencos con
piedras para que los que los visitan puedan lanzar las rocas a las imágenes antes de partir.

«Cuando caiga el último Akodo»

Tan pronto como los hijos del Sol y la Luna tocaron la tierra dejaron de ser divinos. Aunque no eran
tampoco hombres mortales, ya no eran dioses. Miraron a su alrededor y descubrieron los inicios
dispersos de la humanidad, y supieron lo que debían hacer. Los humanos estaban desnudos y eran
ingenuos, como niños recién nacidos, y los Hijos del Sol y la Luna hicieron este juramento: "Os
enseñaremos los caminos del mundo y os protegeremos de su maldad. Servidnos con humildad y
obediencia y mantendremos nuestra promesa".

Los Hijos del Sol y la Luna, excepto el atrapado Fu Leng, decidieron realizar un torneo para ver
quién de ellos debía gobernar el mundo. Hubo una competición de velocidad, una de fuerza, una de
astucia y muchas otras. Togashi prefirió no participar en el torneo, pues miró a sus hermanos y
hermanas y supo el resultado. La prueba final fue un gran combate.

El Señor Hida confió en su gran fuerza para guiarle en la batalla, pero fue rápidamente vencido por
la rapidez y precisión de los golpes de Shinjo. La rapidez de Dama Shinjo resultó ser su perdición.
El Señor Bayushi utilizó su ímpetu para cogerla con la guardia baja y, con sus trucos y
distracciones, derrotarla. El Señor Shiba, sin embargo, era demasiado astuto para tales engaños.
Observó los trucos de Bayushi y sus acciones no se vieron afectadas por las distracciones. Luego, el
Señor Shiba se volvió para enfrentarse a Dama Doji. La esbelta y hermosa mujer retrocedió y
esperó a que Shiba golpeara, sabiendo que su hermano aprendería demasiado si observaba sus
movimientos. La paciencia de Shiba se agotó; atacó y fue derrotado con rapidez por la técnica de
Doji. Entonces Akodo avanzó. Conocía la táctica de Dama Doji y la usó contra ella. Finalmente,
sólo Akodo y Hantei quedaron en el campo de batalla. Lucharon con el amor de los hermanos, pero
conforme la batalla crecía en intensidad también lo hacía el temperamento del primero. En un
momento crucial la furia dominó a Akodo. Hantei sintió la rabia de su hermano y la usó contra él.
Fue un descuido el que provocó que Akodo perdiera el duelo, un error que podría haberle costado la
vida.

Dado que Hantei perdonó a Akodo, éste juró a su hermano que él y su familia le servirían. Togashi, que observaba la batalla desde la distancia, murmuró: "Cuando caiga el último Akodo también lo hará el
último Hantei".

La Dinastía Hantei

Al final del torneo se decidió que la dinastía Hantei gobernaría a los demás. Hantei declaró que los
Hijos del Sol y la Luna debían construir un Imperio poderoso, uno que mostrara su devoción a su
sagrada madre Amateratsu. Mientras Hantei ocupaba el trono, cada uno de sus hermanos y
hermanas viajó a las tierras conocidas, reuniendo a los humanos y creando los Siete Clanes. Hida
formó el Clan del Cangrejo, Doji el de la Grulla, Togashi el Clan del Dragón y Akodo el del León.
Shiba formó el Clan del Fénix mientras Bayushi hizo lo mismo con el del Escorpión. Por último,
Shinjo creó el Clan del Unicornio. Durante muchos años Hantei y los Clanes construyeron caminos,
palacios y templos, y el Imperio floreció. Sin embargo, un día un ejército de criaturas malvadas y
putrefactas atacó estas grandes obras de los Hijos del Sol y la Luna. Eran las fuerzas de Fu Leng,
que había caído lejos de sus hermanos y hermanas. Su dominio de la magia del mundo subterráneo
era total. Armado con las criaturas que había invocado de los infiernos bajo la tierra, planeaba destruir
el Imperio Esmeralda y reclamar las almas de los hombres mortales para su propia gloria y
poder.

DAMA DOJI Y DAMA SHINJO

Tradicionalmente, cuando una mujer se casa toma el apellido de su marido. Sin embargo, cuando
Dama Doji y Dama Shinjo se casaron sus maridos tomaron el apellido de las Damas para mantener
el lazo familiar con la Diosa del sol. De hecho, es debido a Dama Doji que las mujeres están al
cargo de las casas. Ella insistió en encargarse de los asuntos de la casa de su marido mientras él
estaba fuera en la guerra y actuando como magistrado en sus tierras.

El Nuevo Camino

Hantei y los Clanes reunieron un ejército para combatir a los trasgos, ogros y Oni cambiaformas de
Fu Leng, pero ni la magia ni el acero podían derrotar su brujería maligna. Cada batalla obligaba a
Hantei a retroceder. Finalmente, mientras su ejército harapiento se preparaba para el asalto final en
las llanuras de Uichiman, un hombrecillo con la cabeza rapada vestido con una túnica fue a visitar
al Emperador Hantei. El hombre se presentó como "Shinsei", que significa "nuevo camino".
Prometió al Emperador que podía derrotar a los ejércitos de Fu Leng, mas Hantei no se sintió
impresionado. Ordenó que echaran al hombrecillo, pero cuando los guardias intentaron tocar a
Shinsei los derrotó a todos sin usar un arma. Entonces se volvió al Emperador. "Déjame tomar a
siete guerreros para enfrentarme a tu hermano. Con ellos, del tendré los ejércitos que avanzan por
tus tierras".

Hantei se sintió intrigado. Pasó una noche entera interrogando a Shinsei mientras su hermano Shiba
anotaba cada palabra. Las notas de esta conversación, llamadas El Tao de Sbinsei, se encuentran
aún en la biblioteca del Emperador y en las de todos los Clanes. Al final de la velada Hantei quedó
convencido. Deseaba enviar a sus hermanos y hermanas, pero el hombrecillo sacudió su cabeza
diciendo, "No. Han de ser hombres mortales, pues la fortuna favorece al hombre mortal". Hantei
comprendió la sabiduría de estas palabras y envió a un guerrero de cada uno de los Clanes junto a
Shinsei. Los llamó samurai, que significa "sirvientes".

Pasaron muchas semanas y los ejércitos de Fu Leng se fortalecieron y ganaron terreno en cada
batalla. Pero un día su poder se desvaneció misteriosamente, y en un momento crucial los ejércitos
de Hantei cargaron. Las filas de la oscuridad se rompieron y huyeron. Hantei supo entonces que
Shinsei había, de algún modo, cumplido su promesa. Anticipándose al retorno de los héroes preparó
una gran fiesta por su victoria, pero sólo un samurai regresó... Era el samurai Escorpión, portando
doce pergaminos y una mano de obsidiana encantada. "Esconde estos pergaminos", dijo, "puesto
que fueron la perdición de Fu Leng." Tras esto, el samurai Escorpión murió. El emperador prohibió
que se rompieran los sellos de los pergaminos y confió el deber de ocultarlos y protegerlos al Clan
Escorpión. Luego ordenó a los Cangrejo construir una gran muralla entre el Imperio y las tierras
oscuras del mundo subterráneo, conocidas como las Tierras Sombrías, para proteger a Rokugan de
su maldad. Los Clanes de la Grulla y del León juraron proteger al Emperador. Doji fue elegida
como el primer campeón del emperador, mientras Akodo dirigía los ejércitos en el campo de batalla.
Los Dragón y Fénix escogieron los caminos de la contemplación. Ambos Clanes tomaron el Tao de
Shinsei y lo incorporaron a su propio conocimiento de la hechicería. Por último, el Clan del
Unicornio abandonó el Imperio para descubrir qué había más allá de sus fronteras.

HANTEI Y SHINSEI

Cuando Hantei estaba construyendo Otosan Uchi pidió que fuera el mayor palacio del Imperio.
Cuando acabó, Shinsei vió el palacio y dijo: “Es el mayor palacio que ningún Hantei haya
construido jamás”. Hantei se sintió confuso “Soy el único Hantei”, dijo. El maestro sonrió “¿lo
crees así?” Sabe esto, pues: tú eres sólo un Hantei. Antes de ti hubo un centenar de miles de Hantei
y después de ti habrá cien mil más”. Hantei asintió reconociendo la sabiduría de Shinsei , pero
entonces el Maestro dijo: ”De hecho, puedes contemplar otro palacio Hantei que rivaliza con el
tuyo. ¿Te gustaría verlo?” Hantei asintió y siguió a Shinsei a un campo vacío. Shinsei señaló un
gran hormiguero y sonrió. “¿Ves a las pequeñas? Cada una de ellas fue un Hantei”.

Mil Años de Paz

La época llamada los "mil años de paz" fue muy tranquila. Los Clanes luchaban por el territorio,
ganaban influencia política en la corte y construían los cimientos de la filosofía que Shinsei dejó
tras de sí.. El Emperador Hantei y sus hermanos y hermanas envejecieron y sus hijos asumieron sus
responsabilidades y deberes. Conforme avanzaba el tiempo, cada Clan desarrolló su propio carácter.
En el lapso de mil años la población creció hasta los 30 millones, incluidos dos millones de
samurai. Las fuerzas de los Siete Clanes han crecido y menguado, los límites políticos han sido
redibujados y peleados muchas, muchas veces. Pero algunas cosas nunca cambian, sólo crecen y
maduran. Cada Clan ha crecido desde sus inicios, transformándose en una fuerza distintiva. Cada
uno es un poder individual con el que tratar. También se han desarrollado "Clanes Menores", pero
ninguno ha sido tan significativo como los Siete Grandes Clanes que nacieron de los Hijos del Sol y
la Luna.

EL CLAN DEL CANGREJO

Durante mil años el Cangrejo ha defendido con firmeza el Imperio Esmeralda de las hordas
malignas de las Tierras Sombrías. Desdichadamente, este deber les ha dejado poco tiempo para las
actividades cortesanas, convirtiéndoles en el Clan más tosco y grosero. Aunque nunca se duda de su
valor y su honor, los demás Clanes a veces señalan el hecho de que el aura maligna de las Tierras
Sombrías se adhiere a todo lo que toca y se preguntan cuántos samurai Cangrejo sufrirán lo que los
Fénix llaman "la corrupción de las Tierras Sombrías".

EL CLAN DEL DRAGÓN

Desde los primeros días de la dinastía Hantei, Togashi y su clan han permanecido recluidos lejos, en
las altas montañas de Rokugan, practicando sus extrañas meditaciones en privado. Los samurai del
Clan del Dragón son los más incomprendidos del Imperio. Sus hechiceros son hábiles en las artes
de la guerra y sus guerreros están familiarizados con la hechicería. Los más extraños del clan (los
ise Zumi) se afeitan todo el pelo de su cuerpo y cubren su piel con detallados tatuajes. Siempre
enigmático, los demás clanes suelen ver al Clan del Dragón como reservado y extraño.

EL CLAN DEL ESCORPIÓN

Si existe un secreto un Escorpión lo conoce de algún modo. Son maestros de los tratos a dos bandas
y el subterfugio. Muchos dicen que el Escorpión es sólo una tapadera para una familia de ninjas,
pero no se ha encontrado ninguna prueba que lo confirme. Durante los mil años del reinado de
Hantei los Escorpión han demostrado ser aliados valiosos de todos los clanes. El suyo es un clan de
espías y de vendedores de información. Sin embargo, una vez haces un trato con un Escorpión
nunca podrás liberarte de tu deuda.

EL CLAN DEL FÉNIX

La palabra "shugenja" tiene muchos significados en Rokugan: hombre santo, profeta, brujo,
sacerdote. Los shugenja más poderosos del Imperio, sin ninguna duda, pertenecen al Clan del
Fénix. El escriba que fue llamado por el Emperador y escribió su conversación con Shinsei era un
Fénix, e informó a su clan de todos los detalles y matices verbales. Ningún otro clan tiene una
comprensión tan profunda de la Antigua Religión de Rokugan y del "nuevo camino" de Shinsei.
Fueron ellos quienes mezclaron las dos en las creencias actuales que tiene el Imperio. Sin embargo,
en su estudio de lo sublime los samurai Fénix han sufrido. Los días pasados en meditación
contemplativa y leyendo los textos antiguos son días en que no han aprendido los aspectos más
precisos de la esgrima y la batalla.

EL CLAN DE LA GRULLA

Cuando llegó el momento de que Hantei se casara todos los clanes le ofrecieron a sus hijas más
hermosas. Fue la hija de Doji, del Clan de la Grulla, la que eligió.. Desde entonces, cada Emperador
ha escogido a su esposa dentro del Clan de la Grulla. Es así como la dinastía de Doji ha mantenido
su posición en la Corte Imperial: cada Emperador tiene una Grulla a la que llama "madre". Además,
todos los emperadores acuden a la escuela de esgrima de la Grulla. La Escuela Kakita es la más
prestigiosa de todo el Imperio y sus estudiantes son legendarios por su valor y destreza. No
obstante; los Grulla son vistos por los demás clanes como amanerados y aduladores por su relación
con el Emperador.

EL CLAN DEL LEÓN

Si los Grulla son la "mano izquierda" del Emperador, los León son su mano derecha. El Clan del
León siempre ha mantenido una auténtica reverenda por el Emperador, una devoción sin igual en
todo Rokugan. Entre sus samurai se cuentan algunos de los tácticos más brillantes que el Imperio
haya conocido nunca, habiendo dirigido pequeños ejércitos contra otros mayores con victorias
legendarias. Sin embargo, algunos dicen que el Clan del León se aferra con demasiada fuerza a la
tradición, y su incuestionable lealtad al Emperador ha causado muchas disputas entre ellos y los
demás Clanes, especialmente con su principal rival, la Grulla.

EL CLAN DEL UNICORNIO

Justo después de que Hantei tomara el Trono se volvió a su hermana Shinjo y le pidió que cabalgara
más allá del Imperio en busca de aliados en previsión de posibles peligros. Shinjo partió con un
pequeño grupo de seguidores y no se volvió a oír hablar de ellos durante ochocientos años. Hace
solo doscientos el Clan del Unicornio volvió con riquezas inimaginables, fabulosos tesoros de
manufactura extranjera y su más valiosa posesión: los caballos de guerra del oeste. El Clan del
Unicornio también regresó con muchas costumbres y creencias misteriosas que les convertían en
extraños para la gente de Rokugan. Su ignorancia de la delicada etiqueta de la corte les ha hecho
parecer "bárbaros" y "poco civilizados", pero sus poderosos caballos y valientes samurai (todos
entrenados en lo que los León llaman "trucos bárbaros") les han convertido en aliados valiosos para
quien los desee como tales.

CLANES MENORES

A veces un samurai realiza un acto tan heroico o desinteresado que su daimyo lo recompensa con un
título y unas tierras superiores a las recompensas normales. Los Clanes Menores de Rokugan son
las familias de estos samurai.. Aunque no se consideran iguales a los Siete Grandes Clanes, siguen
siendo considerados daimyos. El Clan menor más rico e influyente es el Clan de la Mantis, cuyas
tierras están en las costas de Rokugan cerca de las Islas de las Especias y la Seda. Algunos de los
Clanes (y familias) Menores más significativos son:
El Clan de la Liebre (Usagi)
El Clan del Zorro (Kitsune)
El Clan de la Libélula (Tombo)
El Clan de la Golondrina (Suzume)
El Clan de la Comadreja (Ichiro)
TERMINOLOGÍA BÁSICA DE ROKUGAN.
Samurai: significa servidor, algo bastante próximo a los samuráis serían los caballeros medievales.
Son la casta superior y dirigente en Rokugan, además todos ellos sirven a un “señor” generalmente
un daimyo al que deben respeto y obediencia ciega.
Shugenja: los samurai que pueden hablar con los kami y hacer “magia”. Son además los sacerdotes
que ofician la mayoría de los rituales.

Monjes: son los miembros de las órdenes monásticas dedicadas a honrar las fortunas y los
ancestros. Son pacíficos y llevan una vida contemplativa.

Bushi: los guerreros de la casta samurai.

Samurai-ko: samurai femenina.
Clan: grupo familiar amplio integrado por varias familias. En esta época hay 7 grandes clanes, todos
ellos descendientes de un kami.

Campeón de clan: es el jefe de un clan mayor y una de las principales figuras de Rokugán. Son
además los Daimyo de una familia de samurais y generalmente los descendientes de un kami (ej:
Akodo, Hida, Doji...etc)

Daimyo: jefe de una familia de samuráis, cada familia se identifica con un apellido (ej: Ikoma,
Hiruma, Daidoji...etc) . Los Daimyos de los clanes menores son considerados campeones de clan,
aunque no con el mismo rango que un campeón de clan de los clanes mayores.

Kami: hijos del señor luna y la dama sol, son 10: Hantei ( primer emperador, sus descendientes son
los emperadores que aún reina en Rokugán, en la época de la partida Hantei XXXVIII) Hida
( fundador del clan Cangrejo) , Shiba (fundador del clan del Fénix), Doji (fundadora del clan de la
Grulla), Akodo (fundador del clan del León), Bayushi ( fundador del clan del Escorpión ), Shinjo
( fundadora del clan del unicornio, anteriormente clan del Ki-Rin), Togashi ( fundador del clan del
Dragón ) , Fu-Leng ( el kami oscuro ).

Heimin: son los campesinos y artesanos de Rokugán, no pertenecen a la casta samurai.
Eta: son la clase más baja de Rokugán. Se dedican a trabajos considerados impuros como
enterradores o carniceros. Las geishas forman parte de los eta aunque con una consideración
distinta.

Koku: es la moneda básica de Rokugán, aproximadamente con un koku un heimin puede
alimentarse durante un año. Se subdivide en monedas de menor valor llamadas Bu y Zeni ( estas
dos últimas no tendrán relevancia en la partida.

Magistrado: los responsables del orden y la justicia en Rokugán aplican y vigilan las leyes en un
área determinada, hay una clase superior de magistrados: los magistrados esmeralda, que dependen
directamente del emperador y tienen jurisdicción en todo el imperio.

Gaijin: la manera de denominar a los extranjeros, se usa de forma despectiva. No tienen lugar en el
orden celestial o Tengoku.

Tengoku: el orden celestial jerárquico que organiza Rokugán. En orden descendente: señor luna y
dama sol, el emperador y sus allegados, campeones de clan, daimyos y campeones de clanes
menores, samurai, ronin, heimin y eta.

Campeón Esmeralda: es el magistrado supremo del imperio, responde solo ante el emperador y es el
jefe de los magistrados esmeralda.

Tierras Sombrías: región desolada fuera de las tierras del imperio, manchada con la marca del kami
oscuro y poblada por bestias y seres maléficos.

Mancha de las Tierras Sombrías: es una mezcla entre maldición y enfermedad infecciosa que
corrompe los cuerpos y las mentes de aquellos afectados por ello.

Si algien encuentra una mejor narracion de la historia fabor de subirla oara que se erregle esta
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Gueko Scarlet
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